#GlobersToRussia: nos vamos con la certeza de que moverse es la mejor forma de entender

Miramos por la ventana del 324 y la izquierda se ven la catedral y la imponente torre del reloj de más de 70 metros. Tras 14 horas de viaje desde Kazán, llegamos. A la derecha lo vemos a Vladimir. Llegamos a casa. Vladimir, nuestro locatario y amigo que sufrió con cada corrida de Mbappe ante Argentina, nos vino a buscar a la autostanza para ahorrarnos esos 25 minutos de caminata hasta el departamento. Luego de la travesía el peso de las mochilas, los equipos, y de la derrota más que nada, se hizo mucho más liviano. Un inglés rústico sobró para transmitir su hospitalidad, lo mismo sucedió con Natacha, su mujer, y la hija de ella, Holga, a pesar de que con ninguna de las dos pudimos conversar. El idioma no fue barrera para que nos enseñen a cocinar, nos trajeran miel, tarjetas para el teléfono, mermelada y torta: nos abrieron la puerta de su casa. Ellos querían que gane… Lee más