Todos tenemos una historia que contar, un camino recorrido y un camino por recorrer. Puede que algunos sepamos dónde nos encontramos, pero no hacia dónde iremos a continuación. Y esto es algo emocionante porque nos abre las puertas a un montón de oportunidades. Si formas parte del sector IT, sabes perfectamente que esto es así. Únete a nosotros y conoce la historia de cómo Ioana se abrió paso por el universo IT y qué aprendió viajando por el mundo.

Soy Ioana Niculescu y trabajo como Project Manager en el centro de desarrollo tecnológico (CDT) de Rumanía de Globant.

Rumanía es un país europeo pequeño y muy hermoso. Tenemos la iglesia de madera más alta de Europa, el delta mejor preservado de Europa, el segundo glaciar subterráneo más grande del continente, la mejor carretera del mundo, el segundo edificio más grande del mundo, la mayor población de osos pardo de Europa, la primera gimnasta olímpica del mundo en alcanzar la mayor puntuación en su disciplina y la tenista número uno de la Asociación Femenina de Tenis, Simona Halep. 

¿Mencioné que Drácula vivía aquí, en Transilvania, y que durante las noches los vampiros salen a deambular en busca de sangre?

Actualmente, el CDT de Rumanía es algo pequeño (aproximadamente 110 Globers) pero tiene un enorme potencial. Rumanía se encuentra en el sexto puesto a nivel mundial en lo que respecta al número de especialistas IT certificados, y ha sido el destino de subcontratación favorito de muchos por un largo tiempo. Sabemos bien lo que hacemos y contamos con profesionales IT de gran nivel.

¿Cómo y cuándo comenzó tu carrera profesional?

Yo comencé a trabajar en el sector tecnológico hace aproximadamente 20 años, mientras estudiaba informática en la universidad. Mi primer empleo en el sector fue un puesto de medio tiempo en el área de Search Engine Optimization. No eran necesarias muchas habilidades para ese puesto, y yo no tenía muchas, pero el salario me sirvió para comenzar a independizarme como joven adulta. Era un empleo en una pequeña compañía suiza llena de gente simpática y amigable. En ese entonces no lo sabía, pero ese fue el momento en el que entré a una burbuja privilegiada en el mundo IT que me permitiría adentrarme en un ambiente laboral colmado de personas increíbles y sumamente inteligentes. Se suele decir que somos el promedio de las cinco personas con quienes más tiempo pasamos. Tuve y aún tengo la buena suerte de pasar 8 horas diarias con personas brillantes. Algunas de ellas me ayudaron a crecer, y espero yo también haber ayudado e inspirado a otros.

Mientras trabajaba en SEO, siempre espiaba el trabajo que hacían mis colegas diseñadores, y rápidamente me enamoré del diseño web. Verlos crear diseños hermosos día tras día fue asombroso. Es una forma diferente de arte. Sabía que quería convertirme en diseñadora web, así que comencé a estudiar para lograrlo. Siempre amé las cosas bellas de la vida. Ser también capaz de traer belleza al mundo era más que un simple empleo para mí. Era mi pasión, mi mayor hobby en ese momento. Me esforcé por mejorar a lo largo de los años mientras hacía todo lo posible para crear experiencias positivas para las personas que utilizaban mis sitios web o aplicaciones. 

No fue fácil activar mi lado artístico de un día para el otro. Analicé miles de sitios web e incluso tenía una enorme colección de menús, banners, botones y demás. Cuando las personas se encuentran con un lindo diseño, simplemente sonríen y lo disfrutan. No tienen idea de todo el trabajo y práctica que hay detrás. Aún siento que no se nos aprecia lo suficiente a los diseñadores web. Imagina todo el esfuerzo que tendrías que hacer para pintar una obra tan bella que la gente estaría dispuesta a pagar por ella…

Trabajé durante ocho años como diseñadora web para tres empresas diferentes, en general para clientes rumanos, franceses y estadounidenses… ¡Y amé cada momento! 

Luego de ocho años, era hora de enfrentar mi próximo desafío IT: las personas

Me ascendieron a un puesto en el que estaba encargada de dirigir el departamento de diseño web. Mis responsabilidades principales incluían supervisar las actividades diarias de los empleados, guiarlos cuando fuera necesario, resolver conflictos y obstáculos, asignar tareas por proyecto dependiendo de la actividad y las habilidades de cada persona, y organizar presentaciones técnicas y sesiones de capacitación a nivel interno para motivar a todos a crecer.

¿Qué consejo puedes darle a alguien que está comenzando a liderar un equipo?

El mejor consejo que puedo darle a alguien que trabaja gestionando un equipo es ser empático, tener sentido común y ser positivo. Es importante recordar que cada situación tiene un lado positivo.

Cinco años más tarde, mi Delivery Director me preguntó: “Ioana, ¿por qué no estás gestionando proyectos? Creo que eres capaz de hacerlo, tienes las habilidades necesarias”. ¡Me encantó la idea! Desde entonces, me dedico a gestionar proyectos y, si me preguntas, no cambiaría mi trabajo por nada en el mundo. Es increíble como unas simples palabras pueden cambiar la vida de una persona completamente. 

Una de las características principales de mi personalidad es que amo sentirme viva. La gestión de proyectos incorpora la creatividad, pero también necesitas convertirte en una persona técnica, en una vendedora, en psicóloga, contadora, profesora, negociadora e incluso empresaria. Un mundo nuevo se abrió ante mis ojos, con muchas cosas que aprender, desafíos, obstáculos y logros.

¿Cómo fue tu experiencia al comenzar a trabajar en Globant?

La compra por parte de Globant fue otra puerta que se abrió para mí. La empresa tiene muchos Studios y nos permite crecer y cambiar de rol o enfoque de varias maneras diferentes.  Solo hay una condición: ¡debes desearlo con todo tu ser! Primero debes descubrir qué es lo que quieres y dónde eres más feliz. Luego, debes animarte a decirlo en voz alta y demostrar que lo mereces

Ser parte de Globant también me abrió la puerta a una infinidad de culturas: somos 16.000 Globers con increíbles historias de vida. Tener la posibilidad de trabajar en un equipo que combina diferentes culturas es desafiante en muchos sentidos. Pero siempre me interesó aprender sobre otras culturas. Es fascinante notar que podemos vernos parecidos pero ser muy diferentes a la vez. Conocer a una persona es como leer un buen libro. Descubrir de qué manera piensan o actúan las personas de diferentes culturas puede tener un impacto enorme en nuestras vidas. Puede guiarte, moldearte, darte una valiosa lección de manera gratuita.

¿Qué es lo que más te gusta del sector IT?

¡Lo que más me gusta del sector IT es que no tiene límites! 

Puedes desafiarte a ti mismo de muchas maneras diferentes. Siempre hay varias opciones alineadas con tus objetivos y evolución personal a tu disposición. Puedes cambiar de puesto y obtener habilidades que ni siquiera te creías capaz de tener. Todo lo que necesitas es pasión y curiosidad. Lo demás vendrá solo.

¿Cuál es otra de tus pasiones además de trabajar en tecnología?

Nuestra vida es como un viaje, tanto dentro como fuera del trabajo. Hay muchos destinos posibles y muchas maneras de alcanzarlos. En retrospectiva, me apasionaron todos mis trabajos anteriores y amé cada uno de ellos. También disfruto mucho de mi empleo actual como PM. ¡Y no puedo esperar a ver qué me depara el futuro! 

Aquí es donde mi otra pasión entra en juego: VIAJAR.

He visitado muchos países en cuatro continentes diferentes, y espero seguir viajando mucho más en los próximos años. Viajo para descubrir nuevos lugares y arquitectura, pero especialmente viajo para descubrirme a mí misma y crecer como persona, observando otras culturas, interactuando con nuevas personas, y saliendo de mi zona de confort. Creo que cada país y cada ciudad son únicos. Amo las culturas que cuentan una historia. Me encanta volver a mi casa como una persona nueva. Una persona mejor. Dejo que los viajes me cambien y sé que llevaré esos cambios conmigo toda mi vida.

Estos son algunas de las cosas que aprendí en el camino:

Mónaco me enseñó que el dinero no compra la felicidad. De hecho, tener mucho dinero a veces puede tener el efecto contrario.

Barcelona me enseñó que está bien ser diferente.

Nueva York es una ciudad increíble. Me sentí tan pequeña en medio de todos esos rascacielos, y a la vez tan importante y con tanto potencial. En definitiva, nosotros los construimos, ¿verdad? Nueva York me enseñó que no tenemos límites.

Japón me enseñó a prestarle más atención a las personas a mi alrededor. Tenemos el poder de cambiar sus vidas para mejor. Y en general no nos cuesta nada hacer algo bueno por otros.

En Verona, aprendí que el amor es lo más importante del mundo.

Pisa me enseñó que las imperfecciones también son bellas,  Y que debemos enfocarnos más en el progreso en lugar de decepcionarnos por nunca alcanzar la perfección.

En Roma, aprendí que hay belleza en todas partes. Solo debes buscarla. ¡Puede estar a la vuelta de la esquina! 

En Italia, aprendí que todos nuestros sentidos son importantes. Italia es una celebración del GUSTO. Su comida, sus dulces y sus vinos son maravillosos. No puedo imaginar un mundo sin Italia. La pizza, la pasta, el helado, el queso parmiggiano y el gorgonzola, el café…

En la Patagonia, aprendí que el planeta Tierra es un lugar increíble. Sus montañas son hermosas. Tan imponentes. Y aun así continuamos destruyendo todo. En la Patagonia (y en Austria y Suiza) aprendí que debemos cuidar de nuestro planeta porque es lo más lindo que tenemos.

Argentina es dueña de mi corazón. Nunca me sentí tan como en mi hogar en ninguna otra parte del mundo. Aquí aprendí que la vida siempre nos presentará dificultades, pero eso no me impide ser muy feliz. También me enseñó que la interacción humana es mucho más sencilla de lo que pensaba. Solemos complicar demasiado las cosas. 

En Bosnia, aprendí que la guerra asusta, que la gente muere y que siempre hay mejores opciones para alcanzar determinados resultados que ser violento o agresivo con otras personas.

Belgrado me enseñó que no importa qué tan bajo hayas caído, siempre puedes volver a levantarte más fuerte que antes.

En Londres, aprendí a animarme más.

En Praga, aprendí que el dolor es parte de la vida.

Y Rumanía, por supuesto. No puedo cerrar la lista sin recomendarles visitar Cluj-Napoca, Brasov y Sibiu. No puedo esperar a ver qué lecciones aprenden del pueblo rumano.  

Para concluir, ¿qué consejo le darías a las personas que estan iniciando su carrera profesional?

Un aspecto muy importante de la vida (tanto personal como laboral) es no dejar que las cosas simplemente ocurran. Tienes el poder de elegir el camino que quieras. Haz un plan y ve en busca de eso que te hace feliz. Si no eres feliz, haz algunos cambios. Trabaja duro y sé perseverante. Pero también recuerda frenar de vez en cuando para apreciar qué tan lejos has llegado. Aplaude tus logros y celebra tu existencia. Y siempre sé optimista y confía en ti mismo. Solo encuentras lo que buscas. Busca tu propia definición de felicidad. ¡Es una decisión inteligente!

Ahora respira hondo y recuerda todo lo que lograste hasta ahora. Con eso en mente, ¡no dudes de tu habilidad para alcanzar todo lo que te propongas! ¿Estás listo para dar un paso en la dirección correcta? Únete a nosotros aquí https://www.globant.com/careers

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