La educación en línea se ha estado expandiendo y consolidando en los últimos años. Como consecuencia de ello, se espera que este sector alcance los 350 mil millones de dólares para el 2025. Debido a la pandemia, aumentó la necesidad de contar con contenido eficaz de educación a distancia. En este contexto, el diseño instruccional ha ayudado a crear programas de capacitación personalizados para satisfacer las diferentes necesidades comerciales. 

El diseño instruccional consiste en la creación de experiencias y materiales educativos de manera tal que resulten en la adquisición de conocimientos y habilidades y su aplicación práctica, y va más allá del desarrollo de cursos de cero durante esta nueva era en línea, donde la mayoría de nuestras actividades intelectuales ocurren frente a una pantalla. Así que, veamos por qué es fundamental incorporar el diseño instruccional en tu estrategia de educación en línea.

  1. Para desarrollar experiencias educativas más eficaces e innovadoras.

El diseño instruccional consiste en experiencias. Pero se centra en crear experiencias educativas nuevas en lugar de basarse en las ya existentes. Los diseñadores instruccionales se encargan de optimizar y estructurar la información de manera que sea más sencillo adquirir el conocimiento e incorporarlo a nuestras vidas diarias. Entonces, tal como sugiere su nombre, la idea de esta disciplina es diseñar una experiencia significativa. Su foco está puesto sobre la experiencia de los estudiantes, y garantiza la creación de momentos motivadores, memorables y representativos para quienes participan de los cursos. Estas experiencias buscan dejar una marca y motivar a los estudiantes a seguir aprendiendo e impulsando sus carreras. Para lograrlo, es fundamental conocer las preferencias de la audiencia y crear contenido que se adapte a sus expectativas. Los diseñadores instruccionales, por lo tanto, utilizan todas las herramientas tecnológicas a disposición para obtener resultados sobresalientes, ya que el objetivo de este medio es ayudar a los estudiantes a usar el entorno de aprendizaje y todos los recursos disponibles de la manera más eficaz posible.

  1. Para identificar brechas de capacitación.

Antes de crear un curso, es crucial que los diseñadores instruccionales a cargo identifiquen qué tipo de formación se necesita. Según Oscar Blake (2000), existen tres posibles motivos detrás de la necesidad de capacitarse: una discrepancia (es decir, cuando el rendimiento no cumple con las expectativas porque existe una brecha de conocimiento); un cambio (es decir, cuando existe un cambio en el rendimiento), o la incorporación (es decir, cuando se debe tener en cuenta información nueva). Se debe identificar qué tipo de necesidad existe al inicio del proceso. Luego de celebrar algunas reuniones con los miembros relevantes de la empresa y conversar acerca del tema y el motivo por el cual se necesita un determinado ciclo de capacitación, los diseñadores instruccionales comienzan a identificar esa necesidad y la analizan. En este primer paso, se determinan los objetivos, el público y los principales problemas a resolver.  

  1. Para destacar a tu público.

Es fundamental saber con claridad cuál es el público objetivo. A la hora de identificar qué clase de capacitación se necesita, el diseñador instruccional debe tener en cuenta su público potencial. ¿Quiénes van a corregir, cambiar o incorporar nuevos conocimientos a su actividad? Se trata de una interrogante que cualquier persona dentro de esta disciplina debería preguntarse, ya que su productividad dependerá de cómo los estudiantes adquieran el conocimiento, cómo lo corroboren e incluso cómo lo apliquen. Son el foco de los cursos porque cada idea se desarrolla por y para ellos. 

  1. Para aportar valor a la educación de tu empresa.

A pesar de que el diseño instruccional no contó con la virtualidad desde el comienzo, esta tiene un rol central en la actualidad. Durante la pandemia, la educación en línea se volvió indispensable para seguir formándonos, ya que su objetivo es educar de forma remota, en especial a través de varias tecnologías informáticas y de la comunicación a la par de las tecnologías orientadas al desarrollo del proceso de enseñanza y aprendizaje. En tal sentido, el diseño instruccional puede involucrar la adaptación del contenido existente, pero consiste en gran medida en la creación de material educativo de cero diseñado para el aprendizaje asincrónico. Esto implica que los estudiantes no están sincronizados con los diseñadores instruccionales, por lo que estos profesionales de la educación deben tener en cuenta esa disparidad en el tiempo, así como cuidar que el contenido sea lo más claro posible para cerrar esa brecha. En el contexto de la educación en línea, los profesores deben asumir el rol de facilitadores, y los estudiantes deben esforzarse al máximo. De hecho, quienes participan de los cursos son, en general, empleados que necesitan de ese conocimiento para seguir trabajando en su empresa. Por lo tanto, cuanto más valiosa sea la capacitación, mayor será su efectividad. 

  1. Para implementar metodologías probadas.

A pesar de que existen varias metodologías para el abordaje del diseño instruccional, una de las más reconocidas se basa en un proceso de análisis, diseño, desarrollo, implementación y evaluación (ADDIE). Como ya mencionamos, la mayoría de los modelos actuales de diseño instruccional son variaciones de esta metodología, y buscan llenar los baches de la metodología original, como la iteración de los materiales o el testeo de la capacitación. Así, la educación puede considerarse un proceso en constante evolución que debe mantenerse al corriente con las necesidades de los clientes.

  1. Para combinarlo con los recursos tradicionales del marketing y los diferentes perfiles. 

El diseño instruccional puede considerarse una herramienta de marketing. Cada vez que los estudiantes visitan una página educativa, como, por ejemplo, un sistema de gestión del aprendizaje, la idea es atraparlos y motivarlos a inscribirse en el curso porque es el mejor producto del mercado. En otras palabras, lo que se busca es hacer que avancen en el embudo para que elijan el producto o servicio.

Tratar a los estudiantes como si fueran potenciales clientes es algo sobre lo que los expertos en marketing saben bastante. Los diseñadores instruccionales pueden trabajar por su cuenta, pero el valor de sus productos aumenta muchísimo si trabajan a la par de expertos en marketing. Estos no solo crean y publican contenido de todo tipo, desde infografías hasta guiones de videos, sino que incluso pueden enviar newsletters para promocionar el curso. Trabajan en un entorno marcado por la sinergia para producir el material educativo indicado. 
Todos estos argumentos demuestran que, en esta nueva era pospandemia, si una empresa necesita capacitar a sus empleados sobre el uso de sus plataformas, programas o archivos, el diseño instruccional es la mejor opción, no solo porque ayuda a crear cursos y planes de formación para un público específico, sino también porque permite analizar las necesidades del cliente y de los estudiantes. En resumen, el diseño instruccional es la base de todo programa de capacitación exitoso. Si tu objetivo es alcanzar resultados óptimos en lo que respecta a la educación, así como atraer a tus estudiantes y asegurarte de retenerlos a través del contenido, es fundamental contar con una estrategia sólida de diseño instruccional. Y, si la combinas con campañas de marketing y comunicación de buena calidad, tu público estará ansioso por aprender.

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