Autora: Gabriela Rivero (Tech Lead)

Recientemente vi el episodio «The Alpha Male” de la serie “Going Ape” que se transmite por NatGeo y  que trata sobre las similitudes de los comportamientos sociales de los primates y de los humanos y cómo los machos alfa establecían su liderazgo. Y me pregunté, ¿cómo las mujeres logramos convertirnos en la hembra alfa en nuestro trabajo? ¿Cuáles son las pautas que nos permiten ser exitosas en el liderazgo de equipos y cuáles atentan contra ellas? ¿Existen rasgos instintivos que podemos usar para potenciar nuestras habilidades?

Los siguientes son algunos de los puntos que aparecieron en el episodio y cómo interpreto que podemos aplicarlo a nuestro día a día:

1. El macho alfa tiene una forma de pavonearse al caminar que muestra seguridad y que se hace notar entre sus pares y a lo que los humanos reaccionamos instintivamente. Algunas mujeres tienen la tendencia de disminuirse ante otras mujeres u otros hombres. Esta actitud atenta contra sus posibilidades de afianzarse en la escala social. Levanta la cabeza, ponte los tacos, camina como si fueras una reina y deja que te noten. Si hay algo que las mujeres sabemos es llamar la atención, úsalo a tu favor. Muestra seguridad en tus movimientos y en tu forma de expresión. Esto es sumamente importante cuando tienes que dar una buena primera impresión.

2. El macho alfa tiene formas muy claras de adueñarse del territorio, si alguien te interrumpe mientras estás explicando un concepto o si invaden tu espacio personal, no lo permitas. Si cedes tu territorio, estás indicando sumisión ante otro y estás poniendo en peligro tu estatus de líder. Para marcar tu terreno no necesitas usar la violencia, sólo con hacer notar al otro que está fuera de lugar es suficiente. Las luchas de poder se encuentran en todos los ámbitos, hazles saber quién es el jefe y no permitas que los aspirantes te superen en tu juego.

3.  Para que otros respondan a las órdenes de “El líder de la manada” debes expresarte con claridad y de forma concisa. Habla en forma asertiva con tono grave cuando tengas que dar una opinión o cuando des órdenes.  Deja la dulzura para cuando pidas algo, pero no cuando lo exiges. Esto no significa que dejes de ser amable. Dar una orden no implica faltar el respeto ni gritar, simplemente es usar la voz de mando para solicitar una acción de otros. El tono grave aumenta la atención, a veces incluso levantar la voz puede ayudar pero no abuses de este recurso. Una vez afianzada en tu rol de líder, conseguirás la atención más fácilmente.

4. El macho alfa sabe cuándo debe intervenir y cuándo debe dejar que los conflictos se solucionen por sí solos. Se dice que las mujeres tenemos un fuerte instinto maternal; úsalo para defender a tu equipo y para resolver conflictos internos, pero no te entrometas demasiado. Presta atención a las relaciones de tu equipo e intenta mediar en los problemas que no puedan resolver por su cuenta.  Se sabe por diversos estudios  que las mujeres podemos detectar más fácilmente las emociones en los rostros de las personas. Como líder no sólo tienes que estar al tanto de los entregables y de las cuentas del proyecto. Los conflictos más difíciles de resolver suelen surgir del cansancio y de pequeñas diferencias. Habla con tu equipo y pregúntales cuando notas algún inconveniente. A las mujeres nos gusta hablar, úsalo para anticiparte a los problemas.

5. El macho alfa se mantiene calmado ante situaciones de estrés, no dejes que las presiones puedan quebrarte, concéntrate en los objetivos y deja que la solución emerja desde el equipo. Supe tener a una líder de proyecto que realmente se ponía muy nerviosa durante las salidas a producción, esto afectaba a la moral del equipo que sentía la presión del proyecto y de su líder que se ahogaba ante cualquier pequeño problema. Si es necesario, muérdete los labios, pero no transmitas tus preocupaciones a los demás, ten confianza en las habilidades de tu equipo y en las tuyas.

6. En los gorilas, los machos alfas generalmente son machos de espalda gris, el equivalente a las canas en los hombres. A las mujeres nos preocupa el paso del tiempo, nos molesta vernos más viejas, menos hermosas. Pero como líder, la belleza no es una condición necesaria, en cambio la sabiduría es uno de los mejores atributos de un líder. Si quieres, oculta tus canas, pero no reniegues de tu experiencia. Un buen líder tiene buenos instintos porque ya pasó por los mismos problemas y sabe qué funciona y qué no.

Esencialmente, para convertirte en una hembra alfa, debes reconocer que eres igualmente capaz que cualquier macho alfa. Si sientes inseguridad de tus habilidades como líder, rápidamente te verás dominada. Es difícil para las mujeres romper con ciertas pautas sociales y lograr ubicarnos en ámbitos dominados por hombres, pero no es imposible. Hay que empezar cuestionando esas pautas y mirarnos al espejo con nuestras virtudes y defectos. No te disminuyas, llama la atención, marca tu territorio, sé asertiva, mantén la calma, habla con tu equipo y confía en tus instintos y así podrás ser una líder eficaz.

 
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